miércoles, 26 de agosto de 2009

Tenía 28 años en el cuarenta y nueve cuando el Ringling Bros, llego a Rosario, y me enamoré perdidamente de la trapecista italiana Bella Attardi. Me escribió su autógrafo en el programa y luego salimos por casi dos semanas, la perseguí y seguí por Cordoba y Mendoza durante dos meses, pero ahi terminaba su contrato y volvía a Venezuela a buscar nuevos trabajos en esos tiempos dificiles de la posguerra. Lloré mucho, y solo me quedó ese programa amarillento y estrujado en las noches febriles, donde se la ve a Bella luminosa contra la carpa oscura y agujereada de la lona de la pista central.
dr. Alberto del Campo.

miércoles, 29 de julio de 2009

mi adorada josephine


Mi adorada Josephine aprovechará su reputación en torno a su cuerpo en un primer momento. Esta será su "firma" en el mundo del show-bizz. Que provoca un "terremoto" en el mundo de la vida parisina. Su aparición en el escenario casi desnudo, sus senos pequeños, sus caderas y su pelo corto felino sorpresa, sorpresa, espantoso público. Baker llevó a su desnudez y su nuevo papel como una musa de la feria del sexo en libertad. La situación de la mujer está cambiando (el papel de la mujer en la Primera Guerra Mundial fue predominante) y Josephine se convirtió en el símbolo de su "liberación" y emprendedora. Su pelo corto chapados en inspirar a los fabricantes de lías Gomina gel para el cabello y su cuerpo también inspirado modistos en París (el modo es "a gusto": con túnicas y sin ellas .
dr.Alberto del Campo

lunes, 13 de julio de 2009


Este librito didactico que encontré revisando en el dormitorio antiguo de la casa, se lo envié a la mama de Carlos Ninio Balboa, una señora muy distinguida con quien en algún momento supimos salir (en plan de amigos). El envió es por queme tiene preocupado las conductas de su hijo.
Esta colección "Los Amorales" constaba de pequeños libritos de 98 páginas y del tamaño exacto de un bolsilibro. Se vendía en kioscos argentina alrededor de mediados de los 50. Contenía ensayos y relatos ilustrados, cuyo punto en común era el énfasis en lo sexual. Curiosamente la mayor parte de los textos versa sobre homosexualidad, quizá por ser un tema que "vendía más". Transcribo algunos títulos del índice: "La homosexualidad y la Iglesia", "Jean Cocteau", "Perversiones sexuales", "¿Por qué no se casan los curas?", "Rimbaud-Verlaine, una amistad trágica". El dibujo de tapa es impagable y corresponde a una ilustracion de la obra de teatro Los Invertidos que escribio el padre de Cátulo Castillo, a la sazón muy amigo de mi padre, viejos anarquitas ambos. La obra se estreno en 1910 y sigue siendo actual.
dr Alberto del Campo

lunes, 29 de junio de 2009


Este cuadro estaba en la casa de mis tios los Pardo. La tia "Flore" era hermana de papa, Florencia del Campo Harrington y el tio, Ricardo del Solar Pardo, uno de los mayores productores de trigo de la provincia de Santa Fé, durante la época brillante del campo argentino.
Cuando el tío se mudó, ya viudo, a Buenos Aires, después de haber dividido el campo y vendido la mayoría de las parcelas, me regaló la obra para mi estudio de Santa Fé aunque lo tuve que sacar rapidamente ya que los clientes lo miraban con recelo, sobre todo cuando iban acompañados de sus mujeres.
dr. Alberto del Campo

lunes, 8 de junio de 2009

foto de la tia

Revisando en uno de los viejos roperos del cuarto de mi madre en la casa de campo encontré esta foto y como siempre que veo imagenes o recuerdo a la tía Clotilde me volvieron las cosquillas en los bajos. Recordè cuando ella ovillaba y yo le sostenía la lana a sus pies y aprovechaba para oler la fragancia de sus piernas envueltas en aquellas medias inolvidables de muselina rosa - aunque solo pensaba en en el cruce de las mismas- O cuando en el banco de la iglesia, detrás suyo y durante la misa le alisaba el pelo rubio una y otra vez....
dr.Alberto del Campo

viernes, 15 de mayo de 2009

Marlene. Mi gran amor de juventud. Ni años después cuando se corrían rumores sobre su lesbianismo no dejaba de retorcerme en las butacas del cine cada vez que aparecía, largaba humo en la cara de sus galanes o simplemente repasaba las piernas (¡Que piernas Dios!)envueltas en esas medias de seda negrisimas...
dr. Alberto del Campo

martes, 14 de abril de 2009

Sigo buscando entre los libros mios y de los tios jovenes, que todavía encuentro en la biblioteca de mi viejo dormitorio en la estancia. Y siempre detrás de algún anaquel aparecen estos sobados ejemplares traidos de Europa o de Estados Unidos en nuestros viajes de la época. Cuantos recuerdos y que alegría estos reencuentros con mis primeros estímulos amorosos aunque solo fueran literarios...
dr. Alberto del Campo.